Hablemos sobre LCA

by Macarena Contreras Acevedo
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Por Iván Martín López

La rotura del LCA representa el 50% de las lesiones ligamentosas de la rodilla. Produciéndose el 75% durante las actividades deportivas (Ramos, Lopez,-Silvarrey, Segovia, Martínez y Legido, 2008).

El ligamento cruzado anterior forma parte de los cuatro ligamentos más importantes que tenemos en la articulación de la rodilla. Dos de ellos se encuentran por fuera de la articulación: ligamento colateral interno (LCI) y externo (LCE); y otros dos más intraarticulares: ligamento cruzado anterior (LCA) y posterior (LCP). Cualquier lesión que afecte a estas estructuras ligamentosas conlleva una reducción en la estabilidad funcional de la rodilla (Ramos, Lopez,-Silvarrey, Segovia, Martínez y Legido, 2008).

Según O’Connor, Sallis, Wilder & Patrick en 2004 la principal función del LCA es limitar la traslación anterior de la tibia sobre el fémur, pero contribuye, además, a la estabilización en varo o valgo excesivo y limita la hiperextensión (Ramos Álvarez, López-Silvarrey, Segovia Martínez, Martínez Melen, Legido Arce, 2008).

Una vez que ya hemos hecho una revisión muy por encima sobre la anatomía y funciones de este ligamento, pasamos a hablar sobre su lesión y como podremos trabajar para prevenirla. Desde luego, la ruptura de este ligamento se puede considerar como lesión grave, por el gran impacto que supone a la persona que la sufre y más aún si es deportista, tanto a nivel físico (atrofia muscular y perdida de movilidad tras cirugía), psicológico (tras conocer el tiempo de reposo y los plazos en los que se vuelve a competir) y en su rendimiento deportivo (el estar al menos de 6 a 9 meses fuera de los terrenos de juego). 

En nuestro club, si contamos a jugadores/as y cuerpo técnico, en esta temporada (2017-2018) hemos tenido ocho afectados por algún tipo de lesión total o parcial del LCA. De todos estos, seis han requerido cirugía por rotura total del ligamento cruzado anterior junto con otras lesiones en más estructuras de la articulación (meniscos, otros ligamentos de la rodilla anteriormente mencionados…). Esto nos hace ver que es una lesión desgraciadamente muy típica en el mundo del deporte y que tiene mucho énfasis en el rugby.

 

FACTORES DE RIESGO

Si hablamos de los factores de riesgo en una lesión El Modelo Causa Multifactorial de Meeuwisse (Figura 1), entiende la lesión como la compleja interacción de una serie de factores de riesgo que clasifica como intrínsecos y extrínsecos, siendo los primeros los relacionados con el propio deportista, y los segundos los provenientes del ámbito externo. La suma de estos factores y la interacción de los mismos, colocan al deportista en una situación de predisposición a la lesión (Rodríguez Revilla, 2017).

En los factores intrínsecos como vemos se contempla la edad, la composición corporal, forma física, etc… Pero el que más hay que tener en cuenta en estos factores es el género, ya que, debido a la propia anatomía del cuerpo de la mujer, en las rodillas de estas se ejercen muchas más fuerzas que favorecen a la lesión del LCA.

En cuanto a los extrínsecos son muchos los que pueden afectar directamente a esta lesión, pero si tuviéramos que quedarnos con uno en nuestro deporte, está claro qué factor puede ser determinante: el contacto. En el rugby la mayor parte de lesiones de rodilla acontecidas durante su práctica tienen lugar en situaciones de contacto (72%) (Kaux et al., 2015).

 

MECANISMOS DE LESIÓN DEL LCA

Basas García en el 2003 sugirió que la lesión de LCA se podía producir por diferentes mecanismos (figura 2). Según apuntaron Levy, Wetzler, Lewars y Laughlin en 1997, la lesión del ligamento cruzado anterior en ausencia de contacto en las mujeres es de dos a cuatro veces mayor que en los hombres. Por esto las mujeres son mucho más propensas a tener este tipo de lesión en comparación con los hombres. Tras ver todo esto, deducimos que si ya conocíamos la importancia del trabajo preventivo en el rugby masculino, este coge aún más importancia en el rugby femenino.

 

TRABAJO DE PREVENCIÓN

El ejercicio de prevención de lesiones de rodilla debe parecerse mucho al trabajo que hacen las personas lesionadas y operadas en el final de su rehabilitación: El trabajo de fuerza siempre tiene que ser la base en todo este tipo de trabajos. Parece evidente que el desarrollo de un buen tren inferior va a conseguir dar a nuestro cuerpo unos pilares macizos y resistentes ya que si tenemos una musculatura fuerte y con una buena coordinación tanto intramuscular (capacidad de activar el mayor porcentaje posible de fibras musculares en cada movimiento) como intermuscular (coordinación entre cadenas musculares) el porcentaje de lesión baja destacablemente. Además de todo esto, parece interesante complementar todo este trabajo de fuerza (isométrico, concéntrico y excéntrico) con ejercicios de propiocepción, equilibrio y movilidad de las articulaciones de tobillo, y cadera favoreciendo cadenas musculares y la amplitud del ROM (rango de movimiento).

Hasta aquí llega este artículo donde hemos hablando sobre un tema que se escapa de mi campo (el entrenamiento), pero donde hemos repasado por encima la anatomía que rodea al ligamento cruzado anterior, sus principales causas y mecanismos de lesión, y de qué manera se puede trabajar la prevención de este tipo de lesiones. Todo desde un marco muy global, pero que espero os haya parecido interesante y entretenido.

 

BIBLIOGRAFÍA.

  • Ramos Álvarez, J. J., López-Silvarrey, F. J., Segovia Martínez, J. C., Martínez Melen, H., & Legido Arce, J. C. (2008). Rehabilitación del paciente con lesión del ligamento cruzado anterior de la rodilla (LCA). Revisión. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y del Deporte/International Journal of Medicine and Science of Physical Activity and Sport, 8(29).
  • Kaux, J. F., Julia, M., Delvaux, F., Croisier, J. L., Forthomme, B., Monnot, D., ... & Ernst, P. (2015). Epidemiological review of injuries in rugby union. Sports, 3(1), 21-29.
  • Revilla, B. R. Readaptación físico-deportiva de una jugadora de rugby tras la reconstrucción de ligamento cruzado anterior (LCA) Physical and sport readaptation of a female rugby player after anterior cruciate ligament (ACL) reconstruction.
  • Basas García, A., Fernández de las Peñas, C., y Martín Urrialde, J. (2003). Tratamiento fisioterápico de la rodilla. Madrid: McGraw-Hill Interamericana.
  • Levy, A., Wetzler, M., Lewars, M., y Laughlin, W. (1997). Knee Injuries in Women Collegiate Rugby Players. The American Journal Of Sports Medicine, 25(3), 360-362.