Torneo Sub 10 Zaragoza

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LA VIRGEN DEL PILAR DICE…

Por Canito

Corría el tiempo y llegaba el fin de semana. Nuestros cachorros prebenjamines tenían que viajar a Zaragoza a disputar un torneo que quiere ir haciéndose un nombre y que ha contado con equipos de categoría. Acudían, además del Fénix de Zaragoza como organizador, un histórico como la Santboiana, Les Abelles de Valencia, Section Paloise de Pau (Francia) y los Ingenieros Industriales de las Rozas.

Nuestros prebenjas llegaron el viernes por la noche en el autobús conducido por Miguel, y nada más llegar dejaron su equipaje y se dirigieron a cenar, ya que los viernes por la noche los depósitos de energía están bastante justos y se hace necesario afrontar el fin de semana con dosis suficiente de fuerzas. Y tras la cena, a la cama, aunque algunos tardaron más que otros en conciliar el sueño. Es lo que tiene viajar con los compañeros, que es una aventura.

El sábado por la mañana, ya frescos y lozanos y tras haber desayunado más que apropiadamente (increíbles los menús que alguno de ellos confesaron haber confeccionado para sus desayunos), se dirigieron a los campos tras dejar a los benjas en el suyo. Llegaba la hora.

La climatología se antojaba adversa, pues ya el viernes en el camino íbamos pensando que más que en coche o autobús, podríamos habernos desplazado en barca de remos, fueraborda o yate, debido a la cantidad de agua que nos acompañaba durante todo el trayecto. Además, esperábamos que el famoso Cierzo nos hiciera compañía durante la jornada, por lo que el torneo parecía que se iba a traducir en una lucha contra rivales y elementos, todos a la vez.

Pero vistas las previsiones, el Cierzo decidió quedarse en casa pasando una mañana de relax. Y como el viento no llegaba, la lluvia anduvo también bastante perezosa, y al ser sábado decidió que se levantaría tarde para aprovechar y descansar de la semana, donde se había multiplicado por todas partes.

Nuestros jugadores se dividieron en dos equipos, y cada cual por su lado empezó el calentamiento con vistas a los partidos de promoción y rendimiento. Empezaron los de promoción (negro), donde nuestros ingenieros se encontraron con Les Abelles. El bajo número de jugadores y coincidencia de horarios hizo necesario que Santboi e incluso nosotros en algún momento prestáramos jugadores, y el partido claramente se decantó del lado azul y negro desde el inicio. Nuestros chicos estaban muy vivos (¿sería consecuencia de la extravagancia de los menús del desayuno?) y los valencianos no veían muy clara la forma de detenerlos, ni con la ayuda de los jugadores de refresco de otros equipos.

Posteriormente, nuestro equipo de rendimiento (azul) se enfrentó a los organizadores. Un equipo rápido, avispado, pero que no pudo contener tampoco a los nuestros, que se lanzaban en oleadas, con buenas transiciones de balón y rompiendo la línea defensiva con notable eficiencia. Fénix intentó sorprender en tres ocasiones en el saque de centro mientras Indus volvía a sus posiciones, pero en las tres ocasiones Jota estuvo rápido y listo y desbarató las acciones de peligro a la espera de apoyos. Buen inicio de torneo de los nuestros, que ganaron con solvencia y juego.

En siguiente ronda esperaban la Santboiana al negro y Les Abelles al azul. Difícil contar lo que pasó en dos partidos que se desarrollaban a la vez. Santboi es uno de los históricos del rugby español y dispone de muchos jugadores en sus filas, y la rudeza en ocasiones por su parte y en otras nuestros despistes nos llevaron a perder el envite. Pero aun así los nuestros tuvieron momentos de buen juego, aunque en los rucks no pescábamos lo suficiente, y se notó.

Por su parte el azul se las veía con las abejas valencianas. Es un equipo rápido, con trazos de rugby del bueno, especialmente en algunos de sus jugadores, que en determinados momentos plantearon un cara a cara sin miedo. Fue un toma y daca que se inclinó de nuestro lado por la concentración y limpieza de nuestros placajes, los movimientos de balón hasta las alas, de nuevo la rotura de las líneas defensivas y el buen trabajo en los agrupamientos. Una victoria que aunque pueda parecer lo contrario fue sufrida y trabajada.

En tercera ronda, nuestros chichos del negro se las veían con los anfitriones de Fénix. Un equipo que había organizado el torneo para disfrutar, enseñar y aprender. Este partido fue un trasiego de ensayos en las dos zonas de marca que se vio desnivelado al final de nuevo por falta de concentración en la limpieza del ruck y por algún pequeño fallo de placaje. Pero los nuestros se fueron alegres, con la sensación de haber ganado. Y por supuesto que lo hicieron, ganaron amigos, experiencias y diversiones, y lo pasaron francamente bien. Con esto terminaba su participación activa. Notable, y una experiencia que les ayuda a crecer. Luego tocaría apoyar a los compañeros del azul.

En paralelo, el azul jugaba con la Santboiana. Palabras mayores, que se vieron plasmadas en el campo. Jugadores muy duros, rozando y pasando la ilegalidad en repetidas fases del juego, con una grada muy animosa que fue convenientemente respondida por la numerosa hinchada azul y negra. Los de San Boi platearon el encuentro como una dura lucha, en la que varios de nuestros jugadores sufrieron percances y tuvieron que ser atendidos en el terreno: Pernas, Pablete, Mateo, Esteban… La dureza del encuentro se veía en cada acción, y los nuestros salían marcados prácticamente en cada jugada. Sin embargo, contestaron a la dureza con muy serios placajes, atención a las patadas profundas (taponadas en ocasiones), fortaleza en los rucks, y gran velocidad en los ataques, siempre con apoyos suficientes. Al final del partido el árbitro, que ya había llamado la atención en dos ocasiones, expulsó a un jugador de la Santboiana, con toda la justicia debido a un enganche con Pernas. Partido sudado, peleado, ganado con el orgullo de la grada por la lucha, y adelante, que disfrutaba mucho con el nivel de juego y compromiso.

El último partido se presentaba para los azules como bastante complicado. El equipo francés había ido cuajando un muy buen torneo, y entre sus filas contaba con un jugador (el dorsal 18) que multiplicaba el peso, altura y envergadura de cualquiera de nuestros jugadores. Pero, lejos de amedrentarse, los nuestros plantearon el partido ya con el apoyo incondicional de sus compañeros y de una grada que había quedado bien servida con el juego de nuestros chavales, rápido, limpio y bonito. Pero este partido fue otra historia. Más correoso, el equipo francés tenía armas de distinto calibre que nos hacían sufrir mucho. Su gigante rompía líneas, y cuando apretábamos hacia su línea de marca, las patadas les permitían respirar… e incluso anotar ensayos. El primer tiempo fue vibrante, con un derroche de los nuestros intentando derribar muros digno de elogio. Aunque sufrieron algún revés, al descanso se llegó en tablas, con todo por decidir, y jugadores y público totalmente entregados, pero ya con cansancio acumulado. Pero entonces surgió la referencia, acertadísima. Los entrenadores les llamaron a capítulo para explicarles qué hacer. Gonzalo les dijo cómo debían jugar, que debían explotar su arma de la rapidez y no rifar los balones, guardándolos en el suelo cuando cayeran a la espera de los apoyos y ser rápidos en estos. Por su lado, Nano hizo hincapié en el orgullo, industrial y nacional, en los valores de nuestros hijos, y la soflama y ánimos que les dieron los dos hizo salir a los chicos partiendo los bucales de lo apretados que tenían los dientes. Emocionante el discurso, la arenga, de los dos. Sabían ya los jugadores que, como les habían dicho, no podían dejar escapar la victoria. Tenían que jugar a lo que saben y salvar el orgullo patrio. Pues a ello. Coraje de sobra, percusiones fuertes, gran trabajo defensivo, con un Yoda que multiplicaba los placajes, Pernas rompiendo la línea, Esteban dándolo todo, Javi Salvo batiéndose el cobre, Mateo contusionado sin querer dejar el campo, Pablete multiplicándose, Dani rebañando en todas partes, Chloe alargando la banda, Pablo Iglesias guardando balones y Jota rompiendo las cinturas francesas. Seguíamos empeñados en la épica. El coloso galo había ensayado por potencia en la primera parte, y en la segunda lo buscaba con ganas, pero los nuestros seguían atacando, y teníamos ventaja. El partido se acercaba al final. Todo estaba pendiente de un hilo. En esas el francés coge el balón y se lanza por el ala. Muchos vemos el ensayo, pero Jota y Esteban estaban allí. Por razones indiscutibles no le dejaron progresar, y el partido terminó con la vitoria azul y negra. Alegrías y llantos por las dos partes, un esfuerzo generoso por los dos equipos, un partido bonito y emocionante. Un partidazo con todas las letras. Gracias a los jugadores de los dos equipos, el broche del torneo fue de verdad, de oro, como la copa Webb Ellis que nos visitó este fin de semana. Orgullo, coraje, fuerza,… un partido para vibrar por ambas partes, y que los presentes disfrutamos y sufrimos por igual.

Después de esto, los jugadores a la ducha y a disfrutar del tercer tiempo, donde los anfitriones tuvieron a bien invitar no sólo a jugadores sino también a acompañantes, haciendo gala de una generosidad y coordinación muy de agradecer, con viandas de distintos tipos que ofrecían sin restricciones para cualquiera que lo pidiera. Un ejemplo de organización y generosidad, que agradecemos profundamente al Fénix Club de Rugby de Zaragoza. Nuestra enhorabuena y sincero agradecimiento.

Para los curiosos, los resultados, siendo poco o nada importantes, fueron:

Negro:

Industriales 35 – Les Abelles 15

Industriales 5 – Santboiana 20

Industriales 30 – Fénix 40

Azul:

Fénix 0 – Industriales 40

Les Abelles 10 – Industrales 35

 Santboiana 10 – Industriales 15

Section Paloise 25 – Industriales 30

 

Lo importante fue que nuestros chicos jugaron a un gran nivel, y la grada estaba totalmente entregada viendo cómo lo dieron todo, especialmente en el último partido. Un partido de los que no se debe perder nadie, donde los nuestros de nuevo han demostrado que son únicos, que tienen mucho rugby dentro y una garra como muy pocos.

Por eso la Virgen del Pilar dice que no quiere ser francesa, que quiere ser capitana de la tropa…. Ingeniera.