Cronica 1º Jornada de Rugby Inclusión

El sábado 14, a las 12:00 se celebró en El Cantizal la primera jornada de puertas abiertas para asociaciones de ámbito social, organizado por la sección Rugby Social de nuestro Club.

Nuestro jugador Andy Murray,  que entrena todos los martes y jueves con los infantiles, disfrutó con sus amigos de la asociación para la integración social de jóvenes con discapacidad intelectual CLEVI, con sus grupos de “Guepardos” y de “Planetas” de un gran día de rugby. Entrenaron, vieron un partido y compartieron nuestro famoso tercer tiempo.

Los chicos que entrenaron fueron trece, en la grada apoyando a sus amigos se quedaron una chica con déficit de visión y un chico con déficit de movilidad y las monitoras que venían con ellos. Una pandilla de lo más divertida con algún DJ y algún rapero. Dirigido por Maguila, ayudado por Bol y algún otro industrial, se desarrolló un entrenamiento de iniciación con pases y placajes, buscando que los chicos se divirtieran perdiendo el miedo al balón y al contacto. Algunos mostraron maneras propias de jugadores experimentados, otros estaban fuertes como robles  y todos disfrutaron de lo lindo pasando el balón y percutiendo contra sacos y escudos. Después jugaron un partidillo contra nuestros Infantiles en el que hubo buenos pases, mucho contacto y revolcones para todos. Estaba claro que lo que más les divertía era el mogollón, las melés y los agrupamientos. Correr no les gusta tanto, igual que a nosotros.

Después se quedaron en la grada viendo el partido de nuestro Infantil Negro contra CRC. Cuando terminó el partido, Andy jugó unos minutos como un Industrial más contra los infantiles del CRC.. Y de allí se fueron al tradicional tercer tiempo, que prolongaron un par de horas comentando entre ellos la experiencia, las jugadas e incluso alguno ya estaba pensando en pedirle permiso a sus padres para apuntarse a rugby.

Como anécdota, al empezar el entrenamiento el chico con déficit de movilidad se levantó de su silla de ruedas y empezó a correr para dar la vuelta de calentamiento con sus amigos, pero al poco se pegó un monumental trompazo contra el césped. Todos corrieron a levantarle, a preguntarle si estaba bien y vieron que tenía toda la cara y la boca llena de virutas negras de caucho. Sus cuidadoras fueron a limpiarle pero yo sólo me fijé en su cara. Estaba muerto de risa.

Un exitazo de jornada que esperamos que se repita pronto y con más amigos de Andy.