El rugby y los niñ@s

El rugby es un deporte de equipo, desarrolla el espíritu de solidaridad y de ayuda mutua, así como la disciplina y el respeto del adversario.
Permite exteriorizarse, adquirir mayor confianza en sí mismo y canalizar la energía. Es ideal para todo tipo de niños y niñas.

El rugby es exigente y formativo tanto en el plano físico como en el psicológico. Favorece la resistencia cardiovascular ya que el juego mismo desarrolla la velocidad (aceleraciones permanentes), la fuerza (por la conquista del balón) y la destreza (control del balón oval y sus trayectorias con manos y pies).

¿Desde qué edad se juega? 

Se puede comenzar desde edades muy tempranas a jugar al rugby. En el la Escuela de Rugby de Ingenieros Industriales comenzamos a partir de los 6 años, en el marco de una práctica lúdica y adaptada (mini-terreno, grupos reducidos, etc.). Las bases técnicas se adquieren hacia los 11 años, y la entrada en la categoría de benjamines, marca también los comienzos de las competiciones.



Campeonatos provinciales y nacional

Los entrenamientos duran lo mismo que el curso escolar, y finalizan a la vez que éste. Durante el año, se realizan diversos partidos y amistosos con otros clubes de la provincia de Madrid.

Una vez al año se realiza un torneo nacional, al que acuden los clubes que lo desean de toda España. Es un torneo que permite conocer a gente de otros equipos, convivir con los compañeros, y profundizar en un mejor entendimiento de este deporte y sus valores (respeto, nobleza, compañerismo, etc, etc.)

El Rugby consigue:

  1. Hacer al niño protagonista de sus acciones.
  2. Aprender jugando con los movimientos corporales.
  3. Trabajar los sentimientos de sociabilidad y respeto mutuo.
  4. Adquirir por medio del juego una educación en base a su comportamiento y construir una necesidad de disciplina personal.
  5. Trabajar su mecanismo perceptivo.
  6. Trabajar sus decisiones
  7. Mejorar sus mecanismos ejecutivos en cuanto a habilidades motrices.

 
El Rugby es:

  • Socializante: por la naturaleza del propio juego
  • De ayuda constante: es necesario cooperar entre compañeros para poder conseguir el objetivo.
  • Desarrolla la potencia y los movimientos naturales.
  • Demanda de capacidad física e intelectual.
  • Demanda de sacrificio.
  • Incorpora formalismos educativos: a diferencia de otros deportes el respeto al contrario y al árbitro está siempre presente. Además, el árbitro siempre tiene la razón.


El rugby tiene un gran contenido pedagógico. La forma ovalada del balón ayuda a los niños a desarrollar la coordinación de movimientos y la agilidad. El tipo de juego (se corre hacia adelante pero el balón se pasa hacia detrás) es un divertido desafío para todos los niños y niñas que empiezan a jugar.
 
Este deporte es especialmente activo porque enseña a los niños a correr, saltar, empujar, caer… pero todos los choques entre los jugadores han de ser realizados bajo unas normas, impidiendo así el “juego sucio”.
 
El objetivo es que los niños aprendan a jugar, por eso el deporte va “creciendo” a medida en que los niños van desarrollándose física, psicológica, técnica y tácticamente.


Desmitificando el rugby
 

  • No es un deporte violento: En contra de la imagen que solemos percibir es un deporte en el cual se fomenta en los jugadores un gran respeto por el adversario. El contacto está reglado y no tiene el objetivo de limitar al contrario sino de seguir el juego.
  • Es un deporte con gran contenido pedagógico: Es un complemento para el desarrollo de la psicomotricidad. La forma del balón es un desafío para la coordinación de los niños.
  • Fomenta el compañerismo: Es ante todo un deporte de equipo en el que es imposible que un jugador aislado marque un solo punto. El trabajo en equipo, la técnica y la convivencia es la forma de avanzar.